Romper la adicción a los carbohidratos

carbohidratos

los carbohidratos de los dulces nos hacen ganar peso

Igual que las drogas, los carbohidratos simples refinados como la repostería y los dulces causan una fuerte  adicción. Romper con esta tendencia puede marcar su camino hacia la pérdida de peso exitosa.

Cuando las investigaciones o los profesionales en nutrición hablan sobre adicción a los carbohidratos, se refieren únicamente al consumo incontrolable y de manera constante de carbohidratos simples refinados.

Articulo extraído del programa Adelgazar Sin Complicaciones

Este grupo carece por completo de minerales, vitaminas o fibra y solo suministra calorías. Incluye el , los dulces, el chocolate,  las harinas refinadas (repostería, galletas, panadería, etc.), los jarabes y las bebidas carbonatadas, entre otros.

Fue Grecia la primera civilización que observó el comportamiento adictivo a esta sustancia. Ellos consideraban que  el azúcar tenía un efecto igual o mayor que el del opio.

En la actualidad, investigadores del Departamento de Neurociencias del Massachusetts Institute of Technology (MIT)  describen el efecto adictivo de esta sustancia, que fue observado principalmente en mujeres que sufrían del Trastorno Disfórico Premenstrual, quienes comían compulsivamente chocolates y carbohidratos refinados.

Como nos afectan los carbohidratos

Cuando una persona consume   se estimula la secreción de insulina, la cual promueve la captura por parte de los músculos de la mayoría de los aminoácidos, excepto la del triptófano. Es así como los niveles en la sangre del triptófano se ven aumentados con la ingesta de carbohidratos. Dado que este aminoácido compite con otros  en su pasaje por la barrera al cerebro, la secreción de serotonina se ve sobreestimulada por la cuantiosa presencia  de su precursor (Wurtman y Wurtman, 1989: 73 y sigs).

Entonces, una vez que se produce el consumo, las hendiduras sinápticas se ven saturadas de estos neurotransmisores  y la persona comienza a sentirse mejor, tal como sucede en el caso del consumo de cocaína y otras drogas de abuso.

En virtud de esta sobreexistencia de neurotransmisores, se produce una autorregulación, es decir, el cerebro envía  la señal para dejar de producirlos. Así se genera una cadena que interrumpe con el equilibrio natural de la  producción de serotonina.

La consecuencia directa de esto es la necesidad constante de carbohidratos para llegar al nivel anterior (Vélez de León, 2003). De este modo, el cerebro intenta compensar esta presencia artificial de neurotransmisores y disminuye su producción normal o la sensibilidad de los receptores post-sinápticos. Es así que se desarrolla la “tolerancia”, donde cada vez se necesita más cantidad de carbohidratos simples para sentir el mismo efecto.

El detonante

Muchos estudios demuestran que la disminución de este neurotransmisor, al igual que la dopamina y otros, está relacionada con la depresión, los cambios de humor en general, la inducción del sueño, la percepción del dolor e inclusive, la a los carbohidratos refinados.

Nuestro cerebro tiene la capacidad de producir suficiente serotonina de forma natural. Este proceso se ve afectado por el consumo adictivo de carbohidratos refinados, pues induce un efecto en cadena de insulina, triptófano y serotonina. La consecuencia es la necesidad de consumir constantemente carbohidratos refinados de manera adictiva, como cualquier adicto a otras drogas o alcohol.

Por lo tanto, el tratamiento indicado para adictos a los carbohidratos es el mismo que para cualquier adicto. La droga, en este caso el azúcar, debe disminuirse de manera  paulatina de la dieta, nunca de manera abrupta, pues estaríamos induciendo síntomas similares a los de la desintoxicación, como ansiedad, insomnio e irritabilidad.

Estrategias contra los carbohidratos

Le presentamos algunos consejos para mantenernos motivados y vencer así la sensación de ansiedad.

1. Lleve en una libreta un registro de consumo de alimentos diarios (organizados en seis columnas: desayuno,  merienda, almuerzo, merienda y cena). Debe anotar también la situación en la que se encuentra cuando come. Esto para descubrir las asociaciones emocionales que tenga con la comida.

2. Tome conciencia de qué come en cada momento y de los beneficios o perjuicios que este alimento le brinda.

3. Registre semanalmente la actividad y el que realice. Se recomienda al menos 30 minutos por día, 5 veces por semana.

4. Establezca una meta cada semana. Esta debe ser realista y alcanzable. Debe reforzar su esfuerzo y celebrar cuando alcance su meta semanal.

5. Encuentre motivadores internos que le ayuden a mantenerse en el camino del éxito. Recuerde que estos motivadores externos y de estética son temporales y pasajeros. Ejemplos: “Quiero sentirme mejor y con más energía”. “Quiero dejar de ser hipertenso y mejorar mis niveles de colesterol”. “No quiero sufrir ninguna enfermedad cardiovascular a corta edad”. “Quiero vivir más años y con una mejor calidad de vida”.

6. Busque ejercitar su mandíbula. Le recomendamos hacer una merienda en la mañana y una en la tarde SIN FALTA. Busque alimentos bajos en calorías y libres de carbohidratos refinados, como vegetales crudos en tiritas con dip de yogur natural, frutas cítricas y lácteos bajos en grasas.

7. Manténgase hidratado. Consuma mínimo 2.5 litros por día de líquidos libres de calorías vacías o azúcares.

Siguiendo estos sencillos consejos iniciaremos el camino de la salud y de al eliminar de nuestra vida a los peligrosos y adictivos carbohidratos refinados

La Dieta de 3 Semanas

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